El otoño llega suave, recordándonos que no todo el tiempo es para expandirse.
También existen momentos para recogerse, conservar energía y volver a lo esencial.
Deseo que nuestras prácticas de este mes sean un espacio de abrigo, escucha y autocuidado.
Mayo nos encuentra atravesando el otoño, una estación que lentamente nos invita a bajar el ritmo y volver hacia adentro.
La naturaleza comienza a recogerse, a conservar energía, a soltar aquello que ya cumplió su ciclo. Y quizás nosotros también necesitemos hacer ese mismo movimiento interno.
Mayo es un mes para conectar con nuestro cuerpo, con la materia, los sentidos y la tierra.
Conectar para nutrirnos y autocuidarnos.
La energía del otoño nos propone integrarnos, comunicarnos con todas nuestras partes, con nuestros distintos roles, con nuestro cuerpo en su totalidad.
En un mundo que constantemente nos impulsa a producir, responder y sostener múltiples demandas, el otoño aparece como un recordatorio de que no todo el tiempo es para hacer más.
También existen momentos para pausar, descansar, escucharnos y cuidar nuestra energía de manera más consciente.
Vamos a trabajar con propuestas que incluyan movimientos conscientes, respiraciones profundas y momentos de quietud que nos permitan regularnos, bajar el nivel de exigencia y volver al eje con suavidad. Entendiendo que autocuidarnos no siempre significa hacer más, sino muchas veces hacer menos, elegir mejor y aprender a escucharnos antes de llegar al agotamiento.
Permitirnos descansar en plena libertad, otorgándole al descanso su valor verdadero y fundamental, tanto dentro de la práctica como fuera del mat.
Decidir hablar de autocuidado es elegir conscientemente aquellos pequeños gestos que elevan nuestro bienestar y nos acercan a una vida más amable con nosotros mismos.
La práctica de yoga puede convertirse en ese lugar donde recuperar energía, respirar mas lento y recordar que el cuidado también es una práctica cotidiana.
Y sobre todo, sostener presente el concepto de Ahimsa, la no violencia, cultivando amorosidad, compasión y amabilidad hacia nosotros mismos.
Que mayo nos encuentre más atentos a nuestras necesidades internas, más conectados con nuestros ritmos y más disponibles para habitarnos con plena consciencia.
Con todo mi cariño
Pía