Septiembre · La naturaleza viva en nosotros
Simplemente al mirar hacia nuestro interior podemos descubrir la naturaleza que también se expresa en nosotros.
Permitirnos, por momentos, pausar esa necesidad de llevar nuestros sentidos hacia afuera nos invita a conectar con todo aquello que sucede en nuestro interior.
En yoga hablamos de Pratyahara, el repliegue de los sentidos, ese movimiento que nos permite despertar nuestra percepción hacia adentro y escuchar aquello que habitualmente queda en silencio.
Sentir nuestro cuerpo, sus fluidos, sus temperaturas, su movimiento, nuestro aliento… nos conecta íntimamente con la idea de que los elementos de la naturaleza también viven en nosotros.
Cada átomo de nuestro cuerpo forma parte de esa naturaleza de la que somos expresión.
Nuestra práctica será una invitación a amplificar nuestra capacidad de autoescucha, para descubrir de qué manera estos elementos se manifiestan en nuestra vida cotidiana, reconociendo que la vida está siempre en movimiento y en constante transformación.
Tierra, agua, fuego, aire y éter.
Nuestra vida fluye a través de estos cinco elementos, que pueden manifestarse en armonía, pero también perder su equilibrio.
Conectar con sus cualidades a través de la práctica, observar cómo se expresan en nosotros y descubrir de qué manera podemos favorecer nuestro bienestar será uno de los propósitos de este mes.
Porque aprender a relacionarnos con nuestros elementos internos no es una tarea que quede limitada al mat. También se expresa en cómo respiramos, cómo nos movemos, cómo descansamos, cómo nos alimentamos, cómo sentimos y cómo habitamos cada momento de nuestra vida.
La tierra nos enraíza.
El agua nos permite fluir.
El fuego nos transforma.
El aire nos expande.
Y todo sucede en el éter: ese espacio interno y externo que nos contiene, nos atraviesa y nos conecta.
Tierra, mi cuerpo.
Agua, mi sangre.
Aire, mi aliento.
Fuego, mi espíritu.
Éter, mi espacio.
Este mes, la invitación es que viajemos juntos desde la Tierra al Éter, ida y vuelta .
Con todo mi cariño
Pía